Enfoque

El proyecto de Vivir el Principio es la creación de un espacio de conversación para compartir preguntas, reflexiones, ideas y herramientas esenciales en la vida. Buscamos un lenguaje que nos sirva de puente en el diálogo que cada uno mantiene consigo mismo y los que le rodean. Un principio es justamente eso: el comienzo y el puente con la acción. El Principio que vivimos es por excelencia el principio de reciprocidad: todo está estrechamente conectado, lo que damos es también lo que retorna, nada se pierde; todo lo que hacemos, todo lo que ocurre tiene consecuencias que vuelven a nosotros. En términos éticos o espirituales es como Karen Armstrong, la historiadora de religiones, lo llama “la regla de oro”:

Todas y cada una de [las religiones] han desarrollado su propia versión de lo que llamamos la Regla de Oro. Algunas veces nace en una versión positiva: “Trata a otros como desearías que ellos te trataran a ti.” E igualmente importante la versión negativa: “No hagas a otros lo que no quisieras que te hicieran a ti.” Observa tu propio corazón y descubre aquello que te causa dolor. Y rechaza, bajo cualquier circunstancia, provocar ese dolor a nadie.

Karen Armstrong, Resucitemos la regla de oro

Por eso, aunque cada uno afrontamos en nuestra vida situaciones particulares desde creencias y soluciones diferentes, al final partimos del mismo principio y compartimos las mismas preguntas cuando de lo que se trata es de vivir con integridad: ¿qué es lo que da sentido a tus acciones? ¿cómo lidiar con tus expectativas y las de los demás hacia ti? ¿cómo te encuentras en paz contigo mismo? ¿cómo manejar las diferencias entre los demás y tú? ¿cómo llevar a la práctica tus valores y certezas? ¿cómo conciliar los diversos aspectos y prioridades de tu vida? ¿y cómo aprender a vivir mejor, más plenamente, desde mi propia experiencia y la de los que me rodean? En definitiva, ¿cómo aprender a vivir el Principio?

Los contenidos del proyecto Vivir el Principio están inspirados en muchas fuentes, pero particularmente en las enseñanzas del maestro espiritual Sun Myung Moon (1920- 2012), quien vivió una vida especialmente enfocada a conectar los diversos aspectos de la vida basándose en ese principio altruista.